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lo largo de un recorrido son bastantes los pensamientos que
un jugador va generando por el campo. Algunos de ellos influyen
positivamente sobre el rendimiento y otros repercuten negativamente.
Pero no siempre el jugador se da cuenta de que sus pensamientos
no son los correctos.
Veamos un ejemplo: golpe de salida con fuera de límites
a la derecha.
Pensamiento A= "No la tires a la derecha".
Pensamiento B= "Apóyate por la izquierda".
El pensamiento A inicialmente es correcto porque nadie la
quiere tirar fuera de límites. El problema surge cuando en
la mente del jugador sólo está este pensamiento y no aparece
el B que es el que debe guiar la conducta del jugador.
Aparentemente, los dos pensamientos son iguales: se trata
de evitar el fuera de límites. Pero si realizamos un pequeño
análisis nos podremos dar cuenta de que existen grandes diferencias
entre uno y otro:
1.- El pensamiento A indica lo que el jugador no quiere hacer
(tirarla out), pero no dice nada sobre lo que debe hacer.
Esto es precisamente lo que indica el pensamiento B.
2.- El pensamiento A puede generar tensión, miedo e inseguridad
por tirarla out. Estas sensaciones se transmiten a los músculos
y a la fluidez y ritmo del swing. El pensamiento B no genera
este tipo de sentimientos sino que da seguridad al expresar
claramente lo que se ha de hacer.
3.- El pensamiento A lleva a pensar en el error, en la penalización,
en el resultado. El pensamiento B centra la mente en la zona
segura, en el buen golpe, preparándonos para realizarlo.
A la hora de preparar el golpe del ejemplo, la secuencia correcta
sería primero pensar en el A y a continuación centrarnos exclusivamente
en el B y que este pensamiento sea quien dirija las acciones
y sentimientos del jugador.
El error habitual que se comete, aunque el jugador
haya pensado correctamente durante la preparación del golpe,
es que a la hora de colocarse para golpear la pelota vuelve
a pensar: "Ante todo, no la tires out". Entonces se borra
toda la preparación positiva que había realizado anteriormente.
Si esto le sucede, vuelva a conectar de nuevo con el pensamiento
correcto.
Como regla general, sustituya aquellos pensamientos
que no le indican lo que ha de hacer por otros que le centren
en lo que ha realizar para conseguir su objetivo.
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