Para todos
los jugadores, ya sean éstos amateurs o profesionales, la
competición supone un reto donde se ponen a prueba sus
cualidades físicas, técnicas y psicológicas. Cada jugador
intenta llegar a la competición en las mejores condiciones
posibles para afrontar con éxito este reto. Para ello, cada
uno se prepara técnica y físicamente de la mejor forma
posible dentro de sus posibilidades y necesidades. El
entrenamiento no será el mismo para un profesional que para
un amateur. Sin embargo, la mayoría descuidan la parcela
psicológica del juego, aún sabiendo de su influencia en el
rendimiento.
Vamos analizar qué se puede hacer para preparar las
competiciones desde el punto de vista psicológico.
1.- Analizar los errores
y aciertos de anteriores competiciones: Después de cada
competición es conveniente anotar en una libreta los errores
y aciertos que se han producido durante el juego. Esta información
le ayudará a saber en qué situaciones de la competición es
más propenso a cometer errores y de esta forma sabrá cuándo
debe de estar más concentrado para no volver a cometer el
mismo error. Pero también le será útil para saber en qué partes
del juego debe de mejorar y así planificar sus entrenamientos
adecuadamente.
2.- Establecer objetivos
para la competición: Es muy habitual que los jugadores
salgan a jugar una competición sin un objetivo claro o bien
sin haber realizado un análisis de lo que tienen que hacer
para conseguirlo. Por tanto el primer paso es fijar un objetivo:
ganar, quedar entre los diez primeros, pasar el corte, no
hacer ningún doble-bogey, jugar concentrado, etc. Vemos que
son muchos y variados los objetivos que se pueden tener para
una competición. Sin embargo, unos son más apropiados que
otros. En líneas generales a la hora de fijarse un objetivo
debe de tener en cuenta que éste sea difícil pero acorde a
sus posibilidades y que su cumplimiento sólo dependa de usted
y no del rendimiento de los demás jugadores. Por ejemplo:
el objetivo de ganar o quedar entre los 10 primeros depende
también de lo que hagan los demás jugadores. Por último la
finalidad de marcarse un objetivo y operativizarlo es guiar
la conducta del jugador durante la competición, de tal forma
que éste sepa en cada momento cómo tiene que actuar para conseguir
el objetivo.
3.- Simulaciones de competición:
son entrenamientos que reproducen lo mejor posible las características
de la competición. La mayoría de los jugadores, entrenan en
unas condiciones ideales a nivel psicológico ya que durante
los entrenamientos no existe la misma “presión psicológica”
que durante la competición. Como el jugador no está acostumbrado
a jugar con esa clase de presión, porque el entrenamiento
no se la proporciona, es normal que le cueste hacer frente
a esas situaciones. Por eso es conveniente que intente que
algunas rondas de entrenamiento se parezcan lo más posible
a una competición. Para ello debe de fijar objetivos de la
simulación como si de una competición se tratase, seguir la
misma rutina de calentamiento, terminar todos los pats, intercambio
de tarjetas, etc. y en general mantener la misma actitud que
en competición.
Modelo
general de calentamiento
-
Estiramientos musculares
- 2-3 minutos de
respiración diafragmática concentrándose en la
respiración
- Campo de
prácticas: dar 25-50 bolas.
5-10 bolas con
rutina pre-golpe
- Putting-green:
15-20 minutos de approach y pat.
5-10 golpes con
rutina pre-golpe
- 10 minutos antes de
salir:
Repaso de los
objetivos de la competición
Relajarse si fuera
necesario
Visualización de
los primeros hoyos
Autodiálogos
positivos
4.- Calentamiento psicológico:
antes de iniciar una ronda de competición, todos los jugadores
calientan sus músculos para que estén preparados para realizar
un buen swing. Para ello realizan estiramientos y dan bolas
en el campo de prácticas. La mente durante la competición
debe de estar a un alto nivel de concentración, planificar
golpes, tomar decisiones, pensar adecuadamente, etc. Por tanto
también se debe de “calentar” (preparar) la mente para que
cuando comience la competición esté lista para realizar todas
estas tareas. El calentamiento psicológico se debe de integrar
en el calentamiento físico. A continuación se expone un modelo
general de calentamiento que abarca las dos facetas.
Con la realización de todos
los puntos anteriores lo que se pretende es que el jugador
sepa perfectamente cuál debe de ser la actitud que tiene que
tener durante la competición y que desde el primer golpe sea
él quien controle su conducta, sabiendo lo que tiene que hacer
en cada momento, y que su estado anímico no dependa de las
circunstancias del juego (bogeys, birdies, etc).