La concentración durante un recorrido es uno de los factores que más influye en el rendimiento de un jugador. Por eso es importante saber qué es y en qué hay que concentrarse en cada momento.
La concentración es la habilidad para dirigir y mantener la atención hacia los estímulos relevantes de la actividad que se esté realizando en un momento determinado. Esto significa que cuando un jugador está concentrado en un golpe, debe atender sólo a los factores importantes para la realización de ese golpe y olvidarse de todo aquello que no tenga que ver con la ejecución o no sea relevante en ese momento. En el caso del golf es muy típico distraerse por ruidos o movimientos de los compañeros o a la hora de tirar un pat estar pensando en las consecuencias que tiene el embocar o fallar. En estos casos la mente está pensando en cosas que no tienen ninguna relación con la tarea a realizar que es golpear la pelota para que ésta entre en el hoyo.
Analicemos el proceso de ejecución de un golpe:
1.- El jugador se fija en la posición de la bola sobre el suelo (lie), si está bien colocada o no. Analiza la posición de la bandera, los obstáculos, dirección del viento y distancia al hoyo.
2.- Se procesa toda la información anterior, se planifica el golpe y se selecciona el palo.
3.- Después el jugador se centra en el swing que quiere realizar (hace swings de prácticas) atendiendo a sus sensaciones.
4.- Por último focaliza la atención en la bola y ejecuta el golpe.
Vemos que en cada momento de preparación del golpe la atención del jugador va pasando de unos estímulos a otros. Lo importante es que en cada fase del proceso atencional el jugador sólo atienda a aquellos factores importantes en esa fase y no mezcle unos estímulos con otros. Por ejemplo si el jugador está focalizando su atención en la bola (fase 4) y está pensando en el fuera de límites de la derecha, el golpe tiene muchas probabilidades de ser erróneo. El pensamiento “no la tires a la derecha” propicia la desconcentración del jugador pero no porque éste sea incorrecto o negativo sino por su momento de aparición. Este pensamiento es correcto en las fases 1 y 2 del proceso pero no en el momento de ir a dar a la bola.
Por tanto vemos que son muchos y variados los estímulos a los que debe de atender un jugador de golf y que lo importante es estar concentrado en cada momento en uno sólo de ellos, olvidándose del resto de estímulos. Este proceso de pasar de un foco atencional a otro se realiza en el campo de golf a través de la rutina pre-golpe.