1.- Cambie
su forma de pensar. La obligación de tener que meter todos
estos puts y pensar que los puts cortos no se pueden fallar
es la principal fuente de presión para el jugador y es la
causa por lo que se fallan más de lo habitual. Es
preferible pensar que estos golpes son como cualquier otro
golpe y que de vez en cuando también se fallan. Cuando se
falla un drive, habitualmente, no se piensa que se van a
fallar todos los demás. Se asume el error como normal. Si
piensa que los puts cortos también se pueden fallar,
eliminará cierta presión de su mente, le será más fácil
asumir y olvidar los errores y así no repercutirá sobre su
confianza para los siguientes puts.
2.- Cuando
tenga un put corto no piense en las consecuencias que tiene
el embocar o fallar el put. Pensamientos como “si la fallo
hago bogey y entonces....” o “si la meto me pongo cuatro
bajo par y....” pueden repercutir negativamente sobre la
concentración del jugador ya que se está más pendiente de
las consecuencias del put que del put mismo. Todos los
jugadores saben en todo momento los golpes que llevan, no le
de vueltas al resultado e intente concentrarse en cada golpe
sin importarle las consecuencias.
3.- No varíe
su rutina habitual. El pensar un golpe más tiempo de lo
necesario también puede interferir sobre la concentración.
Golpee la pelota cuando esté preparado y concentrado
solamente en el golpe.
4.- Si el
put que tiene es muy corto, termínelo. Así no tendrá
tiempo para pensar negativamente.
5.- Si el
put es más largo de 50 cm, o no se ve confiado, marque la
bola y espere su turno. Mientras espere, no se dediques a
pensar en el put que tiene en frente o en sus consecuencias.
Simplemente observe a sus compañeros de partido.
6.- Si
falla el put, acuérdese del punto 1 para que no afecte a su
confianza en los siguientes puts.