Con un resultado final de 15,5 - 12,5, Europa consiguió este domingo derrotar al equipo americano en la Ryder Cup gracias a la buena actuación de los europeos en los partidos individuales del domingo.
El irlandés Paul McGinley consiguió en su partido contra Jim Furyk el medio punto necesario para dar la victoria a Europa. Fue una victoria memorable, pues los europeos tan sólo perdieron 2 partidos de los 12 en juego, y ganó con un margen de 3 puntos, hecho que no ocurría desde 1985 cuando Europa ganó por 4 de diferencia (16,5-11,5) precisamente en este mismo escenario, en The Belfry.
Sam Torrance no pudo evitarlas lágrimas y todo el equipo europeo saltó al césped para abrazar a McGinley, debutante en esta Ryder, que consiguió un putt de 4 metros en el green del 18 que pasará a la historia.
De esta forma Europa recupera la Copa Ryder que perdió en Brookline en 1999, esta vez en medio de un ambiente de máxima deportividad.
Una gran victoria
Tras la jornada del sábado, donde el marcador reflejaba un empate a 8 puntos, Sam Torrance se mostraba preocupado por las estadísticas, pues según estas, los partidos individuales no eran el fuerte de los europeos. De los 7 últimos partidos de individuales en Copa Ryder, los Estados Unidos habían ganado 6. Pero Europa arriesgó en los primeros partidos donde jugaron los europeos con más experiencia: Montgomerie, García, Clarke, Langer, Harrington y Bjorn. Más tarde sería el turno para los debutantes y el sueco Parnevik jugaría el último partido contra el mismísimo Woods.
El capitán americano prefirió repartir a sus jugadores, y reservar para el final a sus máximas estrellas: Davis Love III, Phil Mickelson y Tiger Woods. Pero la jugada le salió mal.
En el bando europeo sólo falló Sergio García, que perdió frente a David Toms. El castellonense no pudo con la presión, y no pudo recortar su mínima desventaja en los tres últimos hoyos. Primero falló un putt para ganar el 16, otro en el 17 aún más cerca y desde el tee del último hoyo envió la bola con excesivo draw y se fue al agua.
Colin Montgomerie, Langer y Harrington ganaron con contundencia sus partidos, dando un repaso a sus respectivos rivales Hoch, Sutton y Calcavecchia. Tras la derrota del García, el punto vital lo dio para Europa Thomas Bjorn, que ganó por 2 a 1 a Stewart Cink. Europa ganaba en esos momentos por 12,5 - 9,5. Aún quedaban 6 partidos en juego.
El sueco Fasth afrontó con un hoyo de ventaja el último green ante Paul Azinger. Sin embargo, el americano tiró de experiencia y fortuna para embocar desde el bunker y sellar el empate. A Europa le faltaba medio punto, y McGinley fue el elegido. El dublinés de 35 años le dio la gloria a Europa en su primera Copa Ryder, al forzar a Tiger Woods, el mejor del mundo, a terminar su partido sin protagonismo.